Intenté vivir, intenté morir. Encontré respuestas y me perdí. Aprendí a caer, aprendí a sufrir. Escuché el silencio y desperté. No quedan más palabras en un mundo de intenciones. No quedan más ideas es un mundo sin razones. Se cierran los caminos, se abre mi destino. Nada importa. Todo es nada. Somos la historia que nunca vamos a contar. Somos memorias para olvidar. Noches sin demora. Y sobreviví reinventando sueños.
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