viernes, 1 de enero de 2010

510

Puedo ver que el dolor vive en tus ojos y yo sé cuanto te esfuerzas. Tu mereces tener mucho más. Puedo sentir tu corazón y yo congenio. Y nunca criticaré todo lo que significaste en mi vida. Yo no quiero decepcionarte. Yo no quiero guiarte. Yo no quiero retenerte de donde debes pertenecer. Tu nunca me preguntarías por qué mi corazón está tan ocultado… simplemente no puede continuar más con esta mentira. Yo preferiría herirme a mi mismo antes que hacerte llorar. No queda nada que decir, mas que adiós.

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