domingo, 7 de febrero de 2010

540

Nadie sabe excepto yo que a veces lloro. Si solo pudiera pretender que estoy dormida cuando mis lágrimas empiezan a caer… Miro afuera a través de estas paredes. Creo que nadie sabe. Nadie sabe, no. Nadie sabe el ritmo de mi corazón. La manera en la que actúo cuando estoy acostada en la oscuridad y el mundo está dormido. Creo que nadie sabe. Nadie sabe excepto yo. Cariño, tu secreto está a salvo conmigo. No hay ningún sitio en el mundo donde pueda estar que no sea a tu lado. Mañana estaré ahí, mi amigo. Despertaré y empezaré todo otra vez cuando todos se hayan ido…

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