Tengo el alma bajo la lluvia como los pies en mis zapatos.
Para que te mueras tiempo te camino, che ciudad
Retiro, tiras, recuerdos de aquel amor, aquella ventana
nuestra desesperación, las dichas, los dramas,
la oficina, el alquiler. Cruzo la calle apurando el paso
mordiendo palabras que no supe decirte.
Si lloro el pasado, el futuro no existe. Hoy soy quien nunca
quise ser… Nada tuyo en mí, nada mío en vos
excepto ésta, mi alma bajo la lluvia mientras camino
sobre el asfalto gris con la certeza de ser igual a aquel
guinche del puerto que llora por los barcos muertos
que jamás volverán a zarpar. Soy como los guinches del puerto
que lloran por los barcos muertos que ya nunca,
jamás nunca volverán un día a zarpar
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