El día en que te fuiste me tuviste que perjudicar. Supongo que no sabias todo con lo que me dejaste. Es demasiado como para manejarlo pero supongo que ni te importa. Lo que sea que te poseyó y te hizo tomar esta estúpida decisión, supongo que no me necesitas. Mientras susurrabas aquellas palabras lloré como un bebe, esperando que te importara.
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