sábado, 11 de diciembre de 2010

604

Me acobardó la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti.

Qué ganas tuve de llorar sintiendo junto a mí la burla de la realidad.

Y el corazón me suplicó que te buscara y que le diera su querer.

Me lo pedía el corazón y entonces te busqué creyéndote mi salvación.

Y ahora que estoy frente a ti parecemos dos extraños.

Lección que por fin aprendí, cómo cambian las cosas los años.

Angustia de saber muerta ya la ilusión y la fe.

Perdón si me ves lagrimear, los recuerdos me han hecho mal.

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