Me acobardó la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti.
Qué ganas tuve de llorar sintiendo junto a mí la burla de la realidad.
Y el corazón me suplicó que te buscara y que le diera su querer.
Me lo pedía el corazón y entonces te busqué creyéndote mi salvación.
Y ahora que estoy frente a ti parecemos dos extraños.
Lección que por fin aprendí, cómo cambian las cosas los años.
Angustia de saber muerta ya la ilusión y la fe.
Perdón si me ves lagrimear, los recuerdos me han hecho mal.
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