Hace días perdí en alguna cantina
la mitad de mi alma más el quince de propina.
No es que sea el alcohol la mejor medicina
pero ayuda a olvidar cuando no ves la salida.
Hoy te intento contar que todo va bien
aunque no te lo creas, aunque a estas alturas
un último esfuerzo no valga la pena.
Hoy los buenos recuerdos se caen por las escaleras
y tras varios tequilas las nubes se van
pero el sol no regresa.
Sueños de habitación frente a un hotel de carretera
y unas gotas de lluvia que guardo en esta maleta
ruedan por el colchón de mi cama ya desierta
es la mejor solución para el dolor de cabeza.
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