lunes, 15 de junio de 2009

461


Hace días perdí en alguna cantina
la mitad de mi alma más el quince de propina.
No es que sea el alcohol la mejor medicina
pero ayuda a olvidar cuando no ves la salida.
Hoy te intento contar que
todo va bien
aunque no te lo creas,
aunque a estas alturas
un último esfuerzo no valga la pena.
Hoy los buenos recuerdos se caen por las escaleras
y tras varios tequilas las nubes se van
pero el sol no regresa.
Sueños de habitación frente a un hotel de carretera
y unas gotas de lluvia que guardo en esta maleta
ruedan por el colchón de mi cama ya desierta
es la mejor solución para el dolor de cabeza.


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