Nadie sabe excepto yo que a veces lloro. Si solo pudiera pretender que estoy dormida cuando mis lágrimas empiezan a caer. Miro afuera a través de estas pareces. Creo que nadie sabe, nadie sabe, no. A nadie le gusta perder su voz interna; la única que podía escuchar antes de mi vida. Hizo una elección. Pero creo que nadie sabe, nadie sabe, no. Cariño, los secretos están a salvo conmigo. No hay ningún sitio en el mundo donde pueda estar. No sientas esto como si yo estuviera sola del todo. ¿Quién va a estar ahí después de que el último ángel ha volado? Y he perdido mi camino a casa. Creo que nadie lo sabe. Dije nadie lo sabe. A nadie le importa. Es ganar o perder no como tú juegas el juego. Y el camino a la oscuridad tiene una manera de saber siempre mi nombre, pero creo que nadie sabe, nadie sabe, no. Mañana estaré ahí mi amigo. Despertaré y empezaré todo otra vez cuando todos se hayan ido. Nadie sabe el ritmo de mi corazón. La manera en la que actúo cuando estoy acostada en la oscuridad. Y el mundo está dormido, creo que nadie sabe. Nadie sabe, excepto yo.
sábado, 7 de marzo de 2009
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