martes, 3 de noviembre de 2009

459



Cuéntame al oído,
a que sabe ese momento
donde esperan hoy los días en que aquello era un sueño.

Cuéntame el oído,
donde duermen hoy tus miedos,
si aún guardas sus caricias en la caja del recuerdo.

El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso,

y ese beso a mí en el tiempo.


No hay comentarios: